Gateando comenze a subir y tu cumbre tan lejos.
No paro de soñarte, no puedo ignorarte.
Tan bella y delicada.
Sensible y fuerte.
Peligroso diamante de cielos inciertos.
Beso tus pies por placer y no por doblegarme a tu furia.
Adoro tus formas y cada una de las piedras que piso en este costoso sendero.
Me envuelves en sabanas blancas, suaves como pluma, de aroma puro, casi perfecto.
Te temo, dudo de dar el siguiente paso, cuando cada tanto me mostras esos vientos que espantan.
Pero sigo adelante, mientras puedo cubrirme.
Asimilando los miedos, aprendo a conocerte, aprendo a mimarte, aprendo a amarte.
Y monto cada campamento un poquito mas alto, con esfuerzo y a veces con dolor.
Tan fría y distante, caliente y cercana.
Tan sincera y mentirosa.
Tu frío desgarra mi piel, y hasta los huesos el dolor se hace fuerte.
Recorrerte puede tomarme la vida, cada sendero es un camino único, indescifrable y una peligrosa apuesta.
Tengo la vida para hacerlo, confío que los momentos de buen tiempo, me den espacio para seguir.
Tan dificil e interesante.
Tan vos.
martes, 1 de mayo de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario