Ahí por instinto los dos,
en un sin razón y con tanto inconciente,
horas y horas, de buen momento y charla constante,
los sin silencios y el cariño tan expuesto.
El corazón empezo a latir nuevamente aunque sea por un rato,
un tiempo sin hora, fluye el vos y yo.
Y tanta deuda y tanto tiempo.
Amor, pero en serio, las piernas que tiemblan al verte llegar,
ese abrazo de lagrimas sinceras y un río de verdad.
Una radiografia de un yo que no conozco,
verdad y verdad.
Estas en lo cierto y un mar de porques que delinean a mi propio yo.
viernes, 25 de abril de 2008
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